sábado, 28 de marzo de 2015

Cómo Hacer un Presupuesto Inicial



Quiero empezar explicando la forma en que entiendo un Presupuesto Inicial. Se trata de enumerar los ingresos y gastos que se tienen en un período de tiempo determinado, de forma que permita conocer los compromisos financieros adquiridos, y así tener mayor conciencia y poder establecer metas. 

A medida que profundizamos en nuestras Finanzas Personales, podemos elaborar presupuestos cada vez más acordes a nuestra realidad y más cercanos a nuestros hábitos de consumo. Compararemos la evolución de esos presupuestos semana a semana y mes a mes, por lo que con el tiempo podremos definir presupuestos más reales y a más largo plazo e incluso poder modificar esos hábitos de consumo. 

Personalmente, tengo la inmensa mayoría de mis gastos previstos. Tengo partidas individualizadas para alimentación, ropa y calzado, viajes, regalos, vivienda, protección, gasolina, vehículos, ocio, varios e imprevistos. Todos ellos están mensualizados, y algunos de ellos semanalizados. Gracias a este orden, y a mi decisión de cumplirlos (os garantizo que no se me hace difícil puesto que están calculados con cierta holgura) ahorro prácticamente un 20% de mis ingresos mensuales. No quiero comentar hoy la importancia del ahorro, ya vendrá esa publicación, pero sí os garantizo que tener un colchón para emergencias y una previsión sobre la cuantía que pretendo alcanzar genera mucha estabilidad y seguridad, y esta forma de relacionarme conmigo a través del dinero me es mental y físicamente muy sana y relajada. 


PRIMER PASO

     Coge una hoja excel o un papel y un boli y empieza a cuantificar todos los ingresos que tienes durante el año. 
Si tus ingresos son inestables, es preferible que apliques la cuantía más baja que tengas, o que dividas entre 12 meses el importe que sueles ganar en el año. Hacer esto último no es demasiado conciso, pero permite una primera aproximación.

Ten en cuenta todos los ingresos que tienes: salarios, ingresos por trabajos independientes, intereses de ahorros, alquileres, etc.


SEGUNDO PASO

     Incluye todas las cuotas de tus deudas actuales: hipoteca, préstamos, tarjetas de crédito, etc. Es conveniente incluir también el tipo de interés al que los pagas y su duración. Conocerlos te ayudará en futuros ejercicios y revisiones. 

TERCER PASO

     Añade en el punto anterior una partida importante: deuda contigo mismo, o más conocido como ahorro. Es importante pagarse primero a uno para obligarse a acondicionar nuestro nivel de vida a nuestro nuevo nivel de ingreso. Mi experiencia dice que es más fácil apartar una cuantía antes de empezar a repartir los ingresos, que buscar un sobrante a final de mes para poder ahorrar (incluso mentalmente es más sencillo). 

     Mi recomendación es que apartes al menos el 10% de tu ingreso mensual. Al principio te será complejo y tendrás que apretarte un poco el cinturón. Solo es falta de costumbre, con pocos meses te irás acostumbrando sin demasiada dificultad. 
Este porcentaje puede parecer elevado al principio, pero tengo comprobado que sale de nuestros bolsillos sin mucha conciencia, en cuestiones que aportan escasa satisfacción. Si consigues ahorrarlo, te sentirás mucho más satisfecho. Te lo garantizo.


CUARTO PASO

     Organiza todos los pagos que tendrás que hacer en el próximo mes. Después de haber identificado las deudas, los principales gastos serán los suministros y los del día a día. Es importante aproximar todo lo posible aquellos que dependen de tus decisiones de compra: alimentación, gasolina, ocio, ropa, etc.

Advertencia: encontrarás gastos pagaderos anualmente, o difícilmente calculables, por ejemplo el pago de los seguros, los regalos o los impuestos. Es muy conveniente calcularlos de forma mensual para poderlos tener en cuenta sobre nuestros ingresos mensuales (los llamamos Pagos Periódificados).


Llegado este punto, el presupuesto está diseñado. Ahora hay que comenzar a incluir los gastos reales que se van haciendo en el día a día para poderlo comparar con los previstos. Te será útil guardar los tickets de compra, los movimientos de las tarjetas y rellenar el cuadro al menos una vez a la semana. No te llevará más de 5 minutos.
Compara estos con tus previsiones iniciales e investiga las diferencias. Esto te permitirá adaptar cada vez más el presupuesto inicial a tu realidad. Cuando trabajemos con presupuestos más avanzados trataremos de usarlos a la inversa, adaptando nuestra realidad a estos presupuestos. 


Para elaborar los primeros puntos será necesario un buen análisis de Mis Ingresos y Mis Gastos. Ten en cuenta que es relativamente fácil conocer los primeros, pero no lo es tanto para los segundos. Una vez lo hayas hecho, te sorprenderás de la forma en que empleas el dinero, incluso seguro que te aparecen consumos de los que siquiera eres consciente hoy. Se trata de algo profundo, en lo que hemos de poner conciencia a la forma en que nos venimos relacionando con el dinero (para ello recomiendo ojear las publicaciones anteriores sobre Mi Patrón del Dinero y Mi Personalidad Financiera).

Así pues, como resumen, con un presupuesto inicial tratamos de identificar lo que uno gana y lo que uno gasta y establecerlo de forma gráfica para poder hacer un seguimiento. Poco a poco podremos ir incorporando nuevas pautas de consumo. 

Principios que han de regir un Presupuesto:

    -Compromiso: necesitamos profundizar lo máximo posible para que se acerque mucho a la realidad.
    -Responsabilidad: una vez definido, trataremos de cumplirlo de la forma más cercana posible. 
    -Realidad: el presupuesto que desarrolle habrá de ser alcanzable con una pizca de ambición. 
    -Autosuperación: me ha de motivar lo suficiente como para ir poderme mejorar con el tiempo.

Si elaboro un presupuesto con unas bases inalcanzables (reducir mis gastos a la mitad, poder ahorrar un tercio de mis ingresos), perderé pronto el interés y de poco habrá servido el tiempo y el esfuerzo dedicados. Necesitaré tener la motivación y compromiso suficientes como para poderlo seguir. 

Te animo a que te pongas con ello ya mismo, con la Banca Online es muy fácil recopilar los datos y desarrollar el cuadro. Si os surge cualquier dificultad escribidme, y si ya tenéis experiencia me encantará que la compartáis en los comentarios.


viernes, 20 de marzo de 2015

Eres Rico. Tu Riqueza


Conozco muchas personas que buscan la riqueza por delante de casi todo. Es un deseo que leo entre líneas en muchas conversaciones con frases como: "si me tocara la lotería...".

Claro está que cualquiera que reciba unos cuantos millones sentirá una profunda libertad. En primer lugar podrá dejar su trabajo, elegir la casa que realmente desea, viajar a los lugares que tantas veces ha visto en las películas y vestir aquellas prendas que tanto les gustan. Dejará de preocuparse por la asistencia médica, la jubilación o la educación de sus hijos y seguro que muchos cambian de coche.

Sin lugar a dudas, una enorme suma genera tranquilidad y esto facilita las decisiones. Lo que no suelo escuchar es qué cantidad necesita cada uno para plantearse ese cambio de vida. Algunos comentan que con pagar la hipoteca sería suficiente, otros con cancelar las deudas estarían satisfechos, a unos tantos les he oído que con un par de millones de euros dejarían el trabajo, y muchos rezan por que la cuantía tenga más de 7 cifras (en euros o dólares) para un cambio de vida radical .

Lo que está claro es que para querer cambiar algo importante en nuestra vida, primero necesitas saber lo que quieres, y qué y cómo lo necesitas para conseguirlo. La mayor parte de nosotros no nos hemos planteado cuánto dinero nos hace falta porque no nos hemos parado a analizar qué queremos y qué necesitamos. Un buen comienzo pasa por saber cómo de rico soy en la actualidad, porque sí, todos podemos medir nuestro nivel de riqueza de una forma gráfica muy sencilla. 
Esto nos permite: definir un objetivo y comparar nuestra evolución hacía él.
Tanto definir tu objetivo financiero principal como las fases necesarias para su consecución, es algo que podemos trabajar en profundidad y de manera individualizada en las sesiones de coaching personales..

Antes de que podamos calcularla, te explico cuál es mi forma de entender la riqueza en un sentido más cercano a nuestra realidad y no tanto a la de personajes como Amancio Ortega, Carlos Slim, Bill Gates o Marck Zuckerberg. Riqueza Personal: se trata de definir cuánto tiempo puedo subsistir con el ahorro que tengo y los ingresos pasivos que genero, en caso de que perdiese mi fuente de ingresos principal (ver post sobre los Ingresos).

Para comenzar, hay que detallar bien los gastos que tengo cada mes y qué cuantía mínima necesito para cubrirlos de forma que pueda mantener mi nivel de vida, sin verlo drásticamente perjudicado. Tenemos que analizar también las deudas con que me encuentro y las cuotas que he de pagar por ellas.

Una vez definido, y valorado todo mi ahorro tal y como comentábamos en el anterior post (Mi Foto Financiera), puedo calcular cuánto tiempo podría auto-mantenerme. Por tanto, el resultado lo obtendremos meses y días.

Como una imagen vale más que mil palabras, vamos a comentar varias situaciones en la que, por simplificar, partimos de una misma base: una pareja, con dos hijos y los mismos gastos básicos: suministros, niños, alimentación, transporte y varios; y sin pasivos recurrentes (intereses, alquileres, dividendos, etc.).


CASO 1:
Vivienda en alquiler, sin Préstamos, sin Tarjetas y sin Ahorros.

Alquiler 700 Cuentas 1162
Suministros 130 SUMA 1162
Niños 80
Transporte 100
Alimentación 150
Cuotas Tarjetas 80
Varios 200
SUMA 1440

Para calcular el nivel de riqueza de la pareja, dividimos el ahorro total entre su presupuesto mensualizado y obtenemos  0,80 (1162/1440), casi 0,81 meses. Esto nos indica que esta pareja se encuentra en un nivel de riqueza por debajo de 1 mes, es decir, podrían subsistir alrededor de 24 días si perdieran su principal fuente de ingresos en la actualidad.


CASO 2:
Vivienda en alquiler, con un pequeño Préstamo de coche, una deuda acumulada de Tarjeta de Crédito y Ahorro en Fondos de Inversión.

Alquiler 700 Prest. Coche -3000
Suministros 130 Tarjetas -1100
Préstamo 60 Cuentas 1162
Niños 80 Fondos Inversión 900
Transporte 100 SUMA 1 -2038
Alimentación 150 SUMA 2   2062
Cuotas Tarjetas 80
Varios 200
SUMA 1500


El cálculo de la pareja en esta nueva situación, genera un nivel de riqueza negativo de -1.35 meses (-2038/1500). Es decir, si perdieran sus ingresos actuales, no podrían mantenerse ningún mes ya que sus ahorros no son suficientes ni para devolver sus deudas, ni para mantenerse a sí mismos siquiera el primer mes.

En este caso, podemos hacer un segundo cálculo en el que no tenemos en cuenta sus deudas sino las cuotas de las mismas, es decir, la cuota de la tarjeta y del préstamo del coche. De esta forma, su nivel de ahorro será de 1.37 meses (2062/1500) es decir, podrían subsistir un mes completo y los primeros 11 días del siguiente.


CASO 3:
En el último caso, la pareja tiene una Hipoteca, un Préstamo de coche, unas Tarjetas que acumulan saldo aplazado y Ahorros en bolsa y fondos.


Hipoteca 700 Hipoteca -80000
Suministros 130 Prést. Coche -3000
Préstamo 60 Tarjetas -1100
Niños 80 Cuentas 1162
Transporte 100 Fondos Inversión 900
Alimentación 150 Bolsa 597
Cuotas Tarjetas 80 SUMA 1 -81441
Varios 200 SUMA 2   2659
SUMA 1500


Nos encontramos ahora ante una situación similar a la anterior. Las deudas acumuladas por la familia son muy superiores a sus ahorros por lo que si tuviéramos en cuenta la suma del conjunto, la riqueza total sería negativa en -54.19 meses. Siempre que ésta sea negativa, nos indica que la pareja se encuentra en una muy difícil situación si perdiese su actual fuente de ingresos, ya que siquiera podrían sobrevivir un mes mientras buscan una nueva fuente. Este hecho se agrava cuando se tienen personas a cargo: padres o hijos. 

Si atendemos al cálculo valorando solo las cuotas de las deudas (que sería la forma correcta de hacerlo), esta familia se encontraría en una mejor situación. Su nivel de riqueza será entonces de 1.77 meses, es decir, un mes y 23 días, casi 2 meses de relativa independencia, hasta encontrar una nueva fuente de ingresos.


Cuanto más tiempo podamos mantenernos, mayor será la estabilidad real con que me encuentro. La Independencia Financiera, concepto que se comenta mucho en la actualidad de Internet, se trata de conseguir ingresos pasivos por importe suficiente como para poder atender el nivel de vida que deseamos. 

A mí me gusta representar la situación de cada uno de forma visual, para lo que utilizo el semáforo de riqueza. Tenemos una riqueza nivel rojo cuando esta sea negativa o cuando siquiera tengamos un pequeño colchón como para subsistir un mes. Nos encontramos en nivel amarillo, cuando podemos atender nuestro nivel de vida durante al menos 6 meses. Para verte en nivel verde, tendrás que alcanzar el nivel de ahorro e ingresos pasivos suficiente como para auto-mantenerte durante mínimo un año. 

Esta herramienta de cálculo (riqueza en meses) y comparación (semáforo de riqueza), nos permite una rápida clasificación visual y nos ayuda  en los autoseguimientos, lo que facilita de buena forma un sistema de trabajo. La mejor manera de profundizar con esto de forma personalizada es mediante sesiones individualizadas, no obstante, la intención de este post y de los cursos es presentarlos y enseñaros a calcularlos de forma independiente.

Espero haber sido capaz de transmitir la fuerza del concepto y la facilidad, tanto de su cálculo, como del semáforo. Me gustará leer vuestras dudas o sugerencias en los comentarios.

Hasta pronto!


sábado, 14 de marzo de 2015

Mi Foto Financiera





En los dos últimos post hablamos de los Ingresos y de los Gastos. Con ellos profundizábamos en nuestras finanzas personales, con un intento de definirlos  y analizarlos. Esto nos permite, por un lado conocer cómo nos movemos en nuestra economía y, por otro, acercarnos a poder elaborar un presupuesto personalizado. Hoy seguimos entrando en materia y profundizamos en otra cuestión básica: el balance.

Todos hacemos fotografías, a muchos nos gusta tener grabado un momento concreto y poderlo disfrutar, recordar e incluso comparar. Con ellas tratamos de obtener una imagen con un instante de algo o de alguien. Salvo que usemos la tecnología secuencial ultra rápida, difícilmente tendremos dos fotos iguales.

De esta misma forma podemos hacer una foto financiera: representar gráficamente un momento muy determinado de nuestra situación económica personal. Por poner un ejemplo, el saldo de nuestras cuentas, préstamos y tarjetas será diferente en plena "cuesta de enero", recién terminada la Navidad, que justo antes de las merecidas vacaciones, cuando muchos cobran pagas extra. Así, la foto de estos dos momentos será bien diferente.

Una vez sabemos lo que es un balance de situación. Necesitamos aprender las ventajas, los usos y la forma de elaborarlo.


FUNCIÓN:

Poder contemplar la situación en que nos encontramos en distintos momentos tiene varias ventajas:

   Permite analizar de forma sencilla en qué situación financiera nos encontramos.
   Simplifica la comparación entre dos fechas.
   Facilita el seguimiento de nuestro plan de acción personalizado, uno de los objetivos prioritarios de las sesiones de Coaching Financiero.

Una vez conocemos qué es y para qué sirve, hemos de saber cómo diseñarlo.


ELABORACIÓN:

Los balances, la “foto financiera”, suelen representarse en un folio dividido en dos partes, de la siguiente forma.



TENGO
(activos)
DEBO
(pasivos)


    -En un lado se encuentran los Tengo: técnicamente se les llama Activos y se componen de todas las propiedades, ahorros e inversiones con los que cuento a la fecha determinada. Los representaremos a la izquierda del folio.


Ahorros
Saldos Cuenta, depósitos…
Inversiones
Mercados: bolsa, acciones, derivados,  estructurados, fondos de inversión, etc.
Participaciones en empresas
Inmuebles
Pisos, casas, plazas de garaje, locales, etc.
Resto
Vehículos
Joyas, mobiliario, ropa, varios.


     -Por otro lado se encuentran los Debo: en el argot se los conoce como Pasivos e incluyen toda aquella financiación o deuda que he de ir devolviendo en un plazo estipulado. Los veremos incluidos en la parte derecha del folio.


Entidades Financieras
Hipotecas
Préstamos y Créditos
Varios
Tarjetas Crédito
Pequeñas Financiaciones
Compras a plazos


Como pequeña nota, decir que si aplicamos la contabilidad real a nuestras finanzas nos encontraríamos una partida especial dentro del Pasivo que se llama Patrimonio Neto y que ambos (Tengo y Debo, Activo y Pasivo) se encuentran  subdivididos en dos grupos: corto plazo (menos de un año) y largo plazo (más de un año). Por lo poco que aporta a nuestro ejercicio y la dificultad que conllevaría su inclusión no vamos extendernos en ello. 


VALORACION

Como queremos obtener la situación financiera de la forma más real posible hemos de saber cómo valorar cada una los conceptos anteriores.

Una forma rápida y sencilla es usar a los bancos, ya que nos envían extractos periódicos (físicos o digitales) que nos muestran a esa fecha la valoración detallada de lo que tenemos con cada uno.
Es muy fácil saber cuáles son las deudas, sus importes y hasta cuándo habremos de pagarlas porque quien nos prestó seguro se ha encargado de hacérnoslo saber, a ciencia cierta por escrito. Así pues, los Debo (Pasivos) los tendremos fácilmente calculados.

No es tan sencillo valorar aquello que tenemos en propiedad porque para darle un valor hemos de conocer el importe por el que alguien lo compraría. A esto se lo conoce como valor de mercado, es decir, el valor al que a ciencia cierta podríamos canjear por dinero algo de nuestra propiedad. 
Suele ser sencillo conocer el valor de una vivienda, bastará con acudir a Internet o a alguna agencia inmobiliaria para aproximarnos. De la misma manera podemos conocer el valor de un coche, moto o autocaravana, pero se dificulta por ejemplo con las joyas o las obras de arte puesto que su mercado (personas interesadas en ellos) es bastante más reducido.

De cualquier forma, será importante ser prudente en la valoración, es preferible calcular por debajo que incrementar el valor de nuestras propiedades (técnicamente se lo conoce como Patrimonio) y evitar desvirtuar nuestra foto. Así pues, y ante la dificultad de algún concepto, tendremos únicamente en cuenta aquello que tengamos certeza de que lo podemos cambiar por dinero contante y sonante en un breve periodo de tiempo. 

Para terminar  os quiero poner un ejemplo gráfico de la situación financiera de una pareja de 34 y 36 años, con un hijo, una casa que compraron  hace varios años, parte con ahorros parte con hipoteca y dos coches antiguos.  Con la crisis prevén que la casa hoy valga menos que cuando la compraron.

TIENEN – ACTIVO
DEBEN - PASIVO
Piso: 200.000€
Hipoteca: 168.000€
(compraron por 248.000€ y se hipotecaron por 190.000€)
Fondos Inversión: 3.200€
Tarjetas: 2.750€
Saldos cuentas: 1.350€
Préstamo coche: 5.000€
Acciones: 4.300€

Vehículos: 7.500€



Os invito a que hagáis como en la foto, cojáis, lápiz, papel y calculadora y empecéis vuestros cálculos y preparéis vuestra foto financiera actual. Os permitirá saber dónde os encontráis y junto a los anteriores y próximos post ir profundizando en vuestras finanzas.


Cualquier idea, duda o dificultad, me gustaría leerosla en los comentarios. 


viernes, 6 de marzo de 2015

Los ingresos, definición y clasificación






Como comentaba en el último post, es muy habitual que la gente tenga bien definidos sus ingresos porque la mayoría tiene una única fuente, un par a lo sumo. Mientras nos peleamos por tratar de contener las partidas de gastos (la lista podría no terminar), nos cuesta encontrar diferentes formas de obtener ingresos. 


Para el diccionario de la lengua española, el término ingresar tiene varias acepciones que nos resultan interesantes, Por un lado se trata de ganar cierta cantidad de dinero regularmente por algún concepto y, al mismo tiempo, meter cosas, como el dinero, en algún lugar para su custodia. Dicho esto, queremos custodiar lo que metemos metafóricamente en nuestro bolsillo, conociendo las posibilidades que tenemos para obtenerlo, o en lenguaje más llano, abrir el grifo de nuestras entradas de dinero. 

En la cultura occidental, especialmente la latina porque no sucede igual con la anglosajona, se ha velado por tener un trabajo estable preferiblemente por cuenta ajena, que ofreciera ingresos crecientes por medio de ascensos para ir incrementando nuestra calidad de vida. Es por esto que el funcionariado ha sido históricamente una decidida salida. Actualmente vivimos un entorno muy competitivo en un mundo de gran globalización, por lo que ni el trabajo indefinido ni los sueldos fijos tienen la estabilidad que se presuponía hace años. La mejor manera de combatir este cambio viene a ser generando distintas fuentes de ingresos. Con esto no descubro nada nuevo, muchas familias han ido generando ahorros para buscar una rentabilidad, bien sea mediante productos financieros (fondos, depósitos, bolsa, etc.), bien mediante la compra de viviendas, locales, garajes y demás para obtener un alquiler. 

Con ello se consigue: 

1.- Generar una mayor estabilidad y una menor dependencia. Cuantas más fuentes de ingresos tengamos, menor preocupación por la pérdida de alguna de ellas (hay que tener en cuenta que la principal suele ser el motivo de nuestro trabajo, por lo que en cierta forma seguimos dependiendo de alguna). 
2.- Generar un mayor ahorro. Estos ingresos a su vez generan nuevo ahorro con el que hacerlo crecer más rápidamente (a esto más técnicamente se le llama interés compuesto).




Con una intención principalmente reflexiva, atendiendo a las nuevas posibilidades de la vida moderna y teniendo en cuenta que existen distintos ingresos según autores, yo atendería a la siguiente clasificación:


Ingresos Activos: Aquellos que para poderlos generar suponen una constante y mantenida inversión de tiempo y esfuerzo. 

Trabajar por cuenta ajena es el ejemplo más claro. Este grupo suele tener un sueldo más o menos estable que corresponde a un número de horas más o menos definidas y que, en los mejores casos, conlleva también una parte variable: un porcentaje sobre beneficios u objetivos, unos complementos, pluses o bonus. 

Me encuentro habitualmente con personas en este grupo que cuando analizan en profundidad los 
gastos en que incurren por su trabajo, descubren que los importes obtenidos por hora de trabajo distan mucho de su fiel convicción. Aunque de esto hablaré más adelante en otro post, anticipo que cuando se piensa en lo que se obtiene por hora de trabajo, no siempre se tiene en cuenta el importe de la indumentaria que conlleva ese empleo (mono de trabajo, corbatas, ropa deportiva...), la inversión en desplazamientos (tiempo y dinero), el número de horas reales dedicadas (independientes del contrato) y tantos otros. Estas cuestiones hay que tenerlas en cuenta cuanto analizamos en profundidad nuestros ingresos por hora.


El grupo anterior, no por ser el más numeroso es el más importante. Un profesional liberal o trabajador autónomo (un fotógrafo, fontanero, consultor o mecánico, entre muchos otros) o incluso un empresario, en mayor o menor grado han de dedicar horas a que su actividad les genere ingresos. Indudablemente, algunos desempeñan menos tareas o dedican menos tiempo que sus empleados aunque muy probablemente sus comienzos fueron otros. Este grupo minoritario ha conseguido prosperar y organizarse de tal forma que ha podido disminuir su ritmo de trabajo, bien sin que ello suponga una disminución en sus ingresos, bien aceptando esa disminución.
Este último caso supone un riesgo a tener en cuenta y es que para que algunos de estos negocios funcione, hemos de tener a una persona de confianza en su gestión por lo que nuestros ingresos dependerán de cómo esta desarrolle su trabajo. Esto sucede igualmente cuando se contrata a un gestor patrimonial, un mecánico, un abogado, un asesor financiero, un fontanero o un gestor inmobiliario, pero aquí velamos por la profesionalidad de cada persona. 


Si realizamos actividades como extra en un restaurante, impartimos clases particulares, hacemos de canguro los fines de semana o tenemos un hobby del que tenemos mucha experiencia y cuya explotación nos hace disfrutar (por ej. venta de cursos de fotografía presenciales) también estamos obteniendo un ingreso activo, dedicando parte de nuestro tiempo para la obtención de una remuneración. 


   Ingresos Pasivos: Incluyo aquí todas aquellas entradas de dinero que, pese a haber empleado tiempo y esfuerzo en su puesta en marcha, con el tiempo requieren menor dedicación. El ejemplo más claro lo encontramos al rentabilizar nuestras inversiones o ahorros, ya sean inmobiliarias, bursátiles, etc.

La cuestión de los ingresos pasivos se está poniendo muy de moda, de forma que cada vez proliferan más las páginas y negocios que prometen ingresos elevados con poco esfuerzo para poder obtener una "independencia o libertad financiera". Este último concepto, también muy usado actualmente, viene a ser lo que siempre se ha llamado "vivir de las rentas" (me da igual que sean inmuebles, un negocio que no requiera dedicación o los intereses de mis ahorros, al final hablamos de lo mismo). En estos casos, ruego no olvidemos la máxima: "nadie da duros por pesetas" que viene a decir: cuidado con las promesas de ingresos fáciles con poco esfuerzo. Os lo aseguro, esto no existe. 

Para que la clasificación sea completa he de nombrarlos, pero no tengo intención de profundizar en ellos, salvo que alguien así me lo solicite:

        Programas de Afiliados: se trata de acordar, la venta de productos o servicios de otro a cambio de una parte de su precio. Estos son los antiguos comisionistas, pero las nuevas tecnologías lo han facilitado en gran medida. Un ejemplo habitual son los programas de afiliación de Amazon.

        Marketing/Negocios Multinivel: Se trata de montar una estructura de personas para vender algo, de manera que se supriman gastos de intermediación (transportes, establecimientos abiertos al público y demás). Esto permite cobrar no solo de las ventas de uno mismo, sino también de las ventas del equipo del que se está a cargo.
Aunque suene novedoso, también viene utilizándose desde hace décadas. Empresas como Stanhome, Herbalife, Mari Key o Tupperware están vendiendo desde hace tiempo (pido disculpas anticipadamente si alguna de estas empresas que tomo como meros ejemplos no tienen una estructura como la mencionada). 
En este caso se incurre en ingresos pasivos solo cuando son ventas de nuestro equipo. Si éstas son directas, están mejor incluidas en ingresos activos.
Es importante diferenciar los negocios multinivel (legales) de la venta piramidal (ilegal). 

    Por último, podríamos englobar toda aquella forma de generar ingresos en la que nuestro conocimiento, creatividad o experiencia en algún campo nos puede proporcionar ingresos en el tiempo. Yo lo considero autodesarrollo y me refiero a la venta de un libro propio o un curso de formación, a la asesoría, la consultoría, etc. y de la posibilidad que Internet nos ofrece para su comercialización. Previo a las últimas dos crisis en España era esta la forma en que surgían nuevos negocios, a día de hoy la gran competitividad lo dificulta. 


   Finalmente, podemos contar con los Ingresos Extraordinarios. Se trata de aquellos ingresos que nada tienen que ver con nuestra actividad, por ejemplo, las ganancias por apuestas o loterías, que por su dificultad de obtención y la poca previsión, apenas pueden tenerse en cuenta para su estudio.
Debemos incluir en este punto las herencias o donaciones que tienen también carácter extraordinario. 


He querido redactar una clasificación muy gráfica, visual y sencilla, no obstante, soy consciente que hay distintas teorías y que puede dar lugar a mucha conversación y debate. Me encantará leer vuestras opiniones en los comentarios.

Hasta pronto!