jueves, 11 de febrero de 2016

Tipos de Hucha. El Ahorro II





En  una publicación anterior hablamos del ahorro y de la importante necesidad de pagarnos a nosotros mismos, por el tiempo dedicado a obtenerlo y como gratificación por el esfuerzo empleado. Pues bien, hoy gracias a ese ahorro, vamos a establecer los cimientos del apartado de inversiones.
Tras estar un tiempo comprometidos con nuestro Diezmo Financiero,  habremos acumulado dinero y nos plantearemos qué podríamos hacer con él. Es fundamental tener bien diferenciadas tres distintas “huchas” con diferente finalidad.

En primer lugar es muy importante tener un Fondo para Imprevistos. Se trata de no olvidar que durante la vida suceden imprevistos que me pueden poner en una situación económica difícil.  Se me estropea el coche y dependo de él para trabajar. La nevera o la lavadora un día dejan de funcionar y las considero fundamentales para mi comodidad diaria. Mi vivienda (si no vivo de alquiler) tiene una avería y su reparación no la cubre el seguro. Mi mascota tiene un problema resulta necesaria una visita de urgencia al veterinario. Y tantas otras que se os pasen por la cabeza.
Es difícil calcular el importe para este fondo porque es difícil conocer los gastos no previstos. Por supuesto, cuanto mayor sea el fondo más tranquilidad tendré, pero dependerá de nuestra situación familiar. No es lo mismo la avería de un vehículo con 5 años que con uno nuevo recién comprado. Igual pasa con los electrodomésticos por tanto, aunque los importes son aproximados, recomiendo un mínimo de entre medio sueldo y un sueldo para el fondo de imprevistos.

En segundo lugar cuento con nuestro Fondo de Emergencias. Se trata de un ahorro que nos permitirá sobrevivir ante cualquier inclemencia grave a que nos toque enfrentarnos. Por supuesto ya no estamos pensando en que se nos rompa el coche, o que queramos disfrutar de unas vacaciones estupendas, lo preferible es que lo hayamos previsto con anterioridad y habernos anticipado o, como mucho, utilizar el fondo anterior. Me refiero aquí a un asunto grave, una circunstancia que te priva durante un tiempo de tus ingresos habituales. Por ejemplo, la pérdida del trabajo, tu mejor cliente deja de trabajar contigo, sufres un accidente o una complicación de salud que te hace difícil mantener tu nivel de ingresos habitual. No es momento aquí de hablar del fallecimiento, pero todas las familias sufrirían una importante dificultad económica en caso de que alguno deje de aportar su granito de arena (incluso cuando tenemos seguros de vida, estos tardan un tiempo en abonarse).
La cuantía de esta hucha también es variable. Dependerá de que tengas unos gastos fijos elevados (colegio, guardería, universidad, hipoteca, préstamos, etc.)  o más pequeños, que tengas una única fuente de ingresos o varias, o que el entorno personal requiera mayor estabilidad (personas dependientes de nosotros, hijos, padres, incapacitados, etc). También habrá que tener en cuenta el  nivel de vida al que estamos acostumbrados ya que, aunque basta con tener una necesidad real para acondicionar nuestro nivel de vida, se trata de amortiguar todo lo posible las situaciones difíciles que nos puedan venir. Asi pues, considero necesario tener un fondo de emergencia de mínimo un mes, preferible dos o dos y medio.

El tercer y último tipo de fondo que considero fundamental es el Fondo de Jubilación. Como muchos sabéis escribo desde España y ya desde hace tiempo venimos escuchando las dificultades a las que nos vamos a encontrar todos los nacidos desde finales de los 70. Muy resumidas, cinco causas principales:

     -La baja tasa de natalidad y el incremento en la esperanza de vida están haciendo que cada vez haya más jubilados que personas cotizando.

    -La inestabilidad laboral hace difícil prever cuánto vamos a cotizar durante nuestra etapa profesional y calcular así nuestra previsible pensión (si de verdad llegamos a tenerla).
 
   —La situación política de este país hace difícil que podamos prever los ingresos que tendremos a futuro. Me explico, hace unos años solo se tenían en cuenta los últimos 15 años de cotización para poderse jubilar con 65. A día de hoy se tienen en cuenta casi el doble y la posibilidad de jubilación se ha alargado hasta los 67. Las principales ventajas fiscales de los planes de pensiones hace tiempo que se suprimieron también.

     -Al tener los hijos por lo general más tarde que hace décadas y prever para ellos una situación laboral todavía más complicada, es previsible pensar que dependerán de nosotros durante más tiempo.

     -Quinta y última. Depender de terceros y esperar que nos resuelvan nuestras cuestiones es una irresponsabilidad importante. ¿Por qué esperamos a que sea el futuro quien nos brinde una solución mágica para algo que no estamos teniendo en cuenta? Las Finanzas Personales desde el modo en que yo las trabajo nos ayudan a conocernos, a tomar conciencia de nuestra forma de vida y a limitar las dificultades que podamos tener mientras aún estamos a tiempo. Así pues, ¿por qué la mayoría de los jóvenes evitamos un tema tan serio como este y tenemos total esperanza en que papá y mamá estado nos solucionarán la papeleta? Corresponde a uno mismo amortiguar las dificultades futuras y cuando se trabajan con tiempo las posibilidades son enormes.

No corresponde aquí hablar de planes de pensiones, ahorros a largo plazo, ni inversiones para el futuro, pero si tener claro que es tarea  nuestra asegurarnos un final de vida tranquilo y placentero y, ten por seguro, que al ritmo que vamos, nos lo estamos poniendo muy difícil. Por todo esto, el último de los tres fondos ha de ser el de Jubilación.


El importe de cada una de estas huchas dependerá de cada uno, tu ritmo de vida, tu tolerancia a la incertidumbre, tu necesidad de control, tu facilidad de ahorro o de gasto, la estabilidad de tus fuentes de ingresos, etc. Calcularlos y organizar su creación es un trabajo muy bonito con los clientes en sesiones individuales porque, aunque no lo parezca,  cada vez hay más gente que busca cierta seguridad y se compromete consigo sin esperar a que sean los demás quienes solucionen nuestras dificultades. De hecho, ¿y si no lo hacen?.  


A medida que con tu Diezmo Financiero vas creando el primer fondo, podrás empezar con el segundo. Una vez tengas también creado este, entonces estarás en disposición de pasar a un nuevo nivel de inversiones y de preparar la creación del tercer fondo. Este trabajo es algo más complejo y para ello es importante conocer bien tus necesidades, tus expectativas y la situación financiera real que te gustaría tener ahora y para entonces.

Estoy seguro de que si has conseguido tener las dos primeras huchas llenas es porque has ido trabajando con orden y constancia durante un tiempo y seguro también que te ha permitido replantearte la forma de gestionar tus finanzas personales. Enhorabuena!!! Entonces, has avanzado mucho.

Antes de despedirme quiero mencionar un proverbio que dice, si no defino hacía dónde camino, podré darme la vuelta en cualquier momento y no saber dónde estoy, ni cómo he llegado.  Vivir con una ilusión y con cierta organización financiera nos facilitará mucho el día a día.