jueves, 30 de junio de 2016

Eliminando Deudas (I)


Seguro que conoces a mucha gente que vive por encima de sus posibilidades. No siempre es fácil reconocerlos porque no suelen mostrarlo con facilidad, en ocasiones ellos mismos no lo saben.

Hay personas que aceptan cualquier tipo de financiación simplemente porque se la ofrecen. Algunas incluso entienden que si expertos en la materia (así es como algunos consideran a la gente del banco o de las financieras) se las conceden es porque podrán pagarlas. 

Pues bien, hay un denominador común en todos los casos: antes o después si no cambian el chip acaban llegando al límite y viviendo una situación económica difícil. 

Esta publicación va dirigida a todos aquellos que están en esa situación, que se reconocen pudiendo estar, que piensan en conocidos con esta actitud financiera o que, simplemente, no quieren imaginarse viviéndolo y prefieren aprender a limpiar las deudas. Porque como en la foto, el cepo de las deudas puede llegar a ahogarnos...

Puedes estar tranquilo porque tenemos varias opciones, hay formas ordenadas de quitárselas, eso si, requiere mucha conciencia y algún esfuerzo por tu parte.

Necesitamos cumplir unos requisitos:
   -Tienes ingresos periódicos más o menos definidos.
   -Aceptas que has llegado a esta situación sin darte cuenta pero te comprometes a ponerle remedio para salir.
   -Tienes elaborado un presupuesto mensual al que te vas a ajustar todo lo posible, apretando un poco el cinturón para conseguir un sobrante todos los meses.


PRIMER MÉTODO: POR CUOTAS. 

Este sistema va a depender de las cuotas que pagas por los préstamos que tienes en vigor. Se trata de coger aquellas deudas cuya cuota es menor y destinar el sobrante mensual para ir disminuyendo su cuota. Lo vemos mejor con un ejemplo:

Supuesto: Hemos ajustado nuestro presupuesto familiar de cada mes y vamos a conseguir que 50 euros sirvan para agilizar la devolución de las deudas. 

Tabla 1
DESTINO PRESTAMO CAPITAL PENDIENTE CUOTA
HIPOTECA 200.000 € 750 €
PRESTAMO COCHE 10.000 € 200 €
TARJETA CREDITO 3.000 € 50 €
ORDENADOR 450 € 45 €
TELEVISIÓN 300 € 30 €
VACACIONES 850 € 120 €


Según este sistema, nos centramos en cancelar en primer lugar el préstamo de la televisión por ser el que tiene la cuota más baja (30 euros/mes). Vamos acumulando los 50 euros mensuales de apretarnos el cinturón, al finalizar el cuarto mes mes tendríamos 200 euros guardados y un saldo pendiente de préstamo de unos 180 euros.


Tabla 2
TV (meses) Pendiente antes Cuota Pendiente después Acumulados
1 300 30 270 50
2 270 30 240 100
3 240 30 210 150
4 210 30 180 200
5 180 30 150
6 150 30 120
7 120 30 90
8 90 30 60
9 60 30 30
10 30 30 0

(* Los más avanzados bien sabréis que el cuadro no es del todo correcto por no tener en cuenta los intereses. Soy consciente, he decidido omitirlos en un intento de simplificar. En estas cuantías la diferencia es pequeña).


En la Tabla de arriba vemos como tras cuatro meses acumulando 50 euros podríamos cancelar anticipadamente el préstamo de la tele. A partir del quinto mes este préstamo deja de existir, nos hemos ahorrado los intereses de 5 meses. Además, hemos conseguido tener disponibles 30 euros más al mes y los podremos usar para acelerar la devolución de la próxima deuda.

Algunos me diréis que cancelar un préstamo anticipadamente tiene unos gastos. Es cierto, pero habitualmente es más barato pagar la penalización por cancelación anticipada que seguir pagando intereses hasta el final. De hecho, hemos de pensar en nuestras finanzas como algo global e ir suprimiendo préstamos progresivamente nos hace disminuir los intereses globales.



El siguiente préstamo por cuota es el del ordenador (45 euros al mes -ver Tabla 1-). Ahora la tabla es la siguiente:

Tabla 3
ORDENADOR (meses) Pendiente antes Cuota Pendiente después Acumulados
1 450 45 405 80 (50+30)
2 405 45 360 160
3 360 45 315 240
4 315 45 270 320
5 270 45 225
6 225 45 180
7 180 45 135
8 135 45 90
9 90 45 45
10 45 45 0


Como ya hemos terminado de pagar la tele, tenemos para pagar el ordenador los 45 euros de su cuota más los 30 euros de la cuota que usábamos para la TV, más los 50 euros que estamos guardando todos los meses. Llegados a este punto, la aceleración se fortalece: ya no guardamos solo 50 euros mensuales (Acumulados Tabla 2), sino 80 (Acumulados Tabla 3). En esta ocasión el préstamo lo podré cancelar al cuarto mes porque el importe acumulado ya supera la deuda pendiente. Acabo de ahorrarme 6 meses de intereses. 



La siguiente cuota por importe es la que corresponde a la tarjeta de crédito. Según este método es la siguiente deuda que tenemos que cancelar. No obstante, las tarjetas tienen una peculiaridad importante que las diferencia de los préstamos y es que según el uso mensual que hagamos de ella es posible que sus importes, tanto de la deuda pendiente, como de la cuota, varíen. Por ello, haré una publicación diferente otro día para para explicar bien las tarjetas y en este supuesto nos la vamos a saltar. Ponemos foco entonces en el siguiente préstamo, las vacaciones, cuya cuota es de 120  euros al mes. 

Tabla 4
VACACIONES (meses) Pendiente antes Cuota Pendiente después Acumulados
1 850 120 730 125 (50+30+45)
2 730 120 610 250
3 610 120 490 375
4 490 120 370 500
5 370 120 250
6 250 120 130
7 130 120 10
8 10 10 0

La forma de trabajar es la misma que con los dos préstamos anteriores, la diferencia es que a medida que cancelamos, utilizamos la cuantía que sobra para acelerar el préstamos siguiente. Eso siempre que no la gastemos, así tendrá un efecto multiplicador importante en nuestra economía doméstica.

En este caso vamos acumulando 125 euros mensuales: 50€ de apretarnos el cinturón (llegado este punto seguro que ya nos hemos acostumbrado a nuestro nuevo nivel de ingresos), 30€ del antiguo préstamo de la televisión y 40 euros del préstamo del ordenador.

En el cuarto mes (Tabla 4) hemos alcanzado el importe de la deuda y podemos cancelar el préstamo sobrando una buena cuantía que podríamos utilizar para festejarlo (que no es la idea pero estaría bien merecido ;-) o para el siguiente préstamo. 


No voy a llegar hasta el final porque la sistemática es sencilla y seguro que ha quedado clara. Seguirías después con el préstamo del coche y por último con la hipoteca, cuidándonos muy mucho de firmar nuevos préstamos. 

El próximo día explicaré otro método que, personalmente, me gusta más que este. 

¿Tienes alguna duda? ¿Qué te parece este método?






viernes, 24 de junio de 2016

3 Causas de Dificultades Financieras





Si buscamos en internet sobre finanzas personales, lo primero que aparece son cerditos, esas huchas que tantas veces hemos visto y usado. Algunos de esos hucha-cerdito están lesionados haciendo referencia a la mala gestión financiera que se hace. Un buen comienzo para encontrar buena salud financiera es analizar los motivos por los que perdemos esa salud. Hoy vamos con tres:




1.- No saber cuál es la verdadera situación de tus finanzas personales.

Es clave conocer la situación de la que partimos. La mayoría la tenemos en mente, sabemos cuánto vale el piso, por cuánto podríamos vender el coche y cuánto debemos en préstamos.

Es necesario tenerlo por escrito y poder seguir la verdadera situación de tus finanzas personales. La mejor manera es coger papel y boli y empezar a escribir desde fuera hacía dentro, desde lo más grande hasta lo más pequeño:


     -Primero, calcula y ordena qué cantidades debes, a qué plazos, a qué tipos de interés y qué cuota y con qué periodicidad has de pagar por ellos.


     -Después convendrá listar también las propiedades que tienes, igualmente de más valiosa a menos. En este punto no es necesario llegar a un gran detalle y desmenuzar todo lo que hay dentro de nuestro armario o en el trastero, bastará con incluir aquello que tenga un valor considerable (ladrillo, ahorros, vehículos, joyas...)


      -Si calculas la diferencia entre lo que tienes en propiedad y lo que debes por ello, podrás tener un primer cálculo de tu situación en este preciso momento.


Una vez está delante reflexionemos: ¿Debes más de lo que tienes? ¿Ha cambiado el precio de alguno de ellos? ¿Ha subido o bajado? ¿Tienes ahorros?

No te tomes este ejercicio demasiado en serio, en este momento solo pretendemos ganar un poco más de conciencia.




2.- Endeudarse por encima de los niveles aceptables.

Hace un par de días en una conversación volví a escuchar la responsabilidad que tienen los Bancos en esta crisis por haber dado más financiación de la que algunas personas podían asumir.

Este es un comentario que escucho con cierta frecuencia y no pretendo rechazarlo ni confirmarlo, simplemente quiero reflexionar sobre el grado de responsabilidad que tenemos cada uno a la hora de aceptarla financiación que me ofrecen, bien para una gran compra, como un piso, una reforma o un coche; o bien para un consumo más pequeño como una televisión o unas vacaciones.

Otro día explicaré cuáles son los criterios que estudian los Bancos para conceder o denegar una operación, pero en este momento quiero destacar un cálculo muy usado. Hay que sumar todas las cuotas de préstamos que tienes y dividirlo con tu nivel de ingresos habitual.

Un ejemplo, la cuota de mi hipoteca, el préstamo del coche y el préstamo de una financiera para pagar unos muebles, nunca deberá sobrepasar el 40% de mi nómina, o de los ingresos familiares. Este es el porcentaje máximo, lo recomendable sería que se acerque todo lo posible al 30%, y por supuesto mejor si queda por debajo.


Fórmula: (Cuotas / Ingresos) x100 = <40%


Una vez hecho tu propio cálculo, ¿cuál es tu situación mensual? ¿en qué porcentaje de endeudamiento te encuentras?

Esta cifra no es aleatoria, se estima que necesitamos una buena parte de nuestros ingresos para vivir, no para pagar deudas. Además del pago de deudas hay muchas más partidas que considero fundamentales (formación, viajes, vacaciones, transporte, averías, imprevistos, jubilación, etc.), pero como explico en otra publicación la principal es el ahorro.




3.- No tener un presupuesto personal.

Se dice que las personas ricas dedican una media de una hora mensual para gestionar sus propias finanzas. Si pensamos que esta gente tiene gestores, fiscalistas y asesores patrimoniales que les facilitan los detalles bien desmenuzados, aún así, dedican mínimo media hora a la semana para revisar sus números y el estado de sus cuentas, tiempo bastante desviado de la generalidad de la sociedad.

Si no me marco unas prioridades dentro de mis ingresos y gastos, no defino un orden a la hora de gestionar mis finanzas y no me acostumbro a revisarlo, difícilmente seré capaz de ahorrar y de conseguir mis metas.

Me he encontrado mucha gente que gracias a tener unos sueldos cómodos eran capaces de que les sobrase dinero al final de cada mes. No les quito mérito, pero esto no es ahorrar y mucho menos planificar. 

Empieza a serlo cuando defines una cuantía e intentas mantenerla mes a mes. Cuantas más partidas diferentes definas y más capaz seas de ajusarte a cada una de ellas, más cerca estarás de llevar un presupuesto.

Es verdad que la primera vez que se hace lleva tiempo. Suele costarnos desmenuzar nuestros números, normalmente porque enfrentarnos a ello implica enfrentarnos a nosotros mismos y adquirir la responsabilidad de mi decisión y gestión. Y claro, es más fácil seguir quejándose, aunque haya motivos para ello, que tomar las riendas de lo que me sucede, y con mis números también.

De cualquier forma, algunos de los ejercicios que propongo en las publicaciones los hacemos en los talleres de formación en Finanzas Personales. Las sesiones de coaching, están también para ayudarnos a ello. Tener un acompañante en este proceso nos facilita y nos ayuda a sobrepasar las dificultades con conceptos y herramientas.


Quiero terminar con un comentario de Benjamín Franklin: "el camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro".


¿Seguimos trabajando nuestras finanzas?





viernes, 17 de junio de 2016

Educación Financiera




No todos partimos de la misma situación familiar al nacer. Es cierto que muchos no tenemos un respaldo económico detrás, una gran solvencia familiar que nos aporte seguridad. Es verdad que algunos apenas tienen posibilidad de elegir una educación, incluso hay personas que a duras penas mantienen una alimentación apropiada. Es una realidad también que la forma en que nuestros referentes familiares se desenvuelven con sus finanzas, incluso que su pensamiento financiero, económico o político, genera una semilla en cada uno de nosotros. Todo esto es verdad y contribuye a definir una forma de comportarnos con nuestras Finanzas Personales (así lo comentamos en la publicación de los Mi Patrón del Dinero)

Lo que también es cierto es que todos tenemos la capacidad de elegir si seguimos con los pasos aprendidos o decidimos cambiar el rumbo y personalizarlo. Como para casi todo en esta vida, es necesaria una actitud autocrítica y una mirada hacía dentro que, en primer lugar me sirva para conocerme, y en segundo para analizarme.

Llevo mucho tiempo trabajándome. Cierto es que por circunstancias de la vida, por mi interés por la psicología, por mi destacada personalidad social e interés por lo humano, fue un comienzo claro, lo sentí necesario. No hace falta ir a un terapeuta o psicólogo para trabajarte, muchas veces tan solo hacen falta papel y boli, y una capacidad especial de abstracción. Es decir, ser capaz de salirme de mi mismo, de mis pensamientos, de mis creencias, de mi educación y cultura, de mi realidad única, y verme desde fuera con la misma actitud crítica que en ocasiones miro al de enfrente. Este simple pero profundo ejercicio, me ayuda a reconocer qué formas de actuar y pensar son elegidas y cuáles me salen en automático, casi sin ningún tipo de intención por mi parte.

Escribo todo esto porque a raíz de la crisis mundial, muchos de los paradigmas con qué nos desenvolvemos han cambiado. Hay un importante grupo de población que tiene dificultades económico-financieras, ya sea de solvencia, de liquidez, de endeudamiento o de administración del dinero y productos financieros (me refiero aquí principalmente a productos bancarios y de seguros, comunes, no a complejidades de ingeniería financiera o de inversión).

Es más, todavía un porcentaje mayor de población ha contraído deuda mala. Necesito destacar que las dificultades financieras no se resuelven con dinero. Sin duda éste ayuda, pero lo que de verdad supone la solución definitiva es la educación financiera. Da igual el nivel de ingresos que tuviéramos, es indiferente el patrimonio que pudiéramos alcanzar, no importa el tipo de trabajo que tengas, que trabajes para ti o para otro, tampoco el puesto, ni la empresa. Si mi nivel de formación no es suficiente, me pasará como a muchos reciben la lotería y al cabo de un tiempo están igual o incluso peor que antes de recibirla. Seamos honestos, no son bichos raros, creo que si me tocase la lotería (en caso de echarla alguna vez claro está) mi vida cambiaría y tiendo a pensar que aprendería de finanzas de golpe todo lo que a día de hoy no se. Pero, también conviene ser realista, si no lo he aprendido hasta hoy, ¿qué me hace pensar que lo aprenderé cuando tenga la cuenta del Banco llena y esté entretenido con nuevas compras, viajes o aficiones? No está bien pretender engañar al de enfrente, pero está mucho peor querer engañarme a mi mismo.

Una de las dificultades más importantes en sesiones de coaching financiero es poner conciencia. El consumo compulsivo genera que muchas personas alcancen unos niveles importantes de endeudamiento que les dificultan el crecimiento. Otras veces es resultado de mi mala capacidad de gestión o de mi carente conocimiento financiero básico. Por que por mucha pereza o desinterés que me causen la economía, las finanzas o los números, desde el momento que necesito unos ingresos para poder vivir y tengo unas necesidades que atender, puedo y debo aprender a desenvolverme en finanzas. Es una cuestión de responsabilidad.

Para todos aquellos que tengan interés, muchas de estas dificultades se resuelven en nuestros diferentes cursos de finanzas. Los más destacados, Finanzas Personales Básicas y Finanzas para no Financieros. También se puede aprender jugando, hay muchos juegos en el mercado que pueden ayudarnos a profundizar sobre finanzas. 

Como siempre cualquier comentario será bienvenido, y agradecido. Y si crees que la reflexión le puede ser úttil a alguien más, comparte. Gracias. 

Foto: hasbro.com