viernes, 2 de septiembre de 2016

Diferentes formas de pago de las Tarjetas de Crédito





Como estamos en verano y mucha gente de vacaciones, es muy buena época para seguir hablando de tarjetas de crédito.

En la primera publicación de este grupo se explicaban los distintos tipos de tarjeta, y en otra  posterior las diferentes comisiones en función del uso que les damos.

Entre medias te desarrollé los 4 motivos por los que considero fundamental incluirlas en nuestra operativa habitual, sobre todo para aquellos que viajamos y en especial si lo haces fuera de tu país.

Hoy quiero comentarte las diferentes formas de pago que puedes seleccionar.

Aunque ya sabemos que todas las tarjetas de crédito llevan asociado un importe que el banco te presta, en la mayoría puedes elegir la forma en que vas devolviendo las cantidades que utilizas.

Vamos a explicarlas.



CARGO INMEDIATO

Este sistema es el menos conocido de los tres y consiste en detallar el movimiento en la cuenta asociada (en el argot bancario: "apunte") cada vez que das uso del plástico. De esta manera obtienes una tarjeta de crédito muy parecida a una de débito, con todas las ventajas de disponer de un crédito y al mismo tiempo no pagar comisiones por su uso.

Aunque normalmente el movimiento no se refleja inmediatamente en cuenta como en las de débito, si suele verse detallado al día siguiente.

Esta es la forma de uso más apropiada para aquellas personas que tienen dificultad para gestionarse o para controlar el impulso de las compras, ya que aprovechas las ventajas de las tarjetas de crédito sin pagar intereses, y con una operativa sencilla. Puede ser útil también para empezar a usarla e incluso para aprender cómo incluir una tarjeta de crédito en nuestra forma de desenvolvernos.



CUOTA MENSUAL

La fórmula más interesante para nosotros es aquella en que devuelves todo lo consumido a mes vencido. Es decir, vas utilizando la tarjeta durante todo el período y, en la fecha de cobro de la siguiente cuota, pagas lo que he hayas gastado. De esta manera en cada período empiezas con el límite prácticamente a cero (el crédito completo) y con un rápido seguimiento puedes organizar tu mes a mes.

Con esta opción muchas personas se sienten confundidas porque el importe del gasto que hacen durante el mes no coincide con el importe que les cobran. Esto tiene una explicación y supone una ventaja que podemos usar a nuestro favor.

Es habitual que el período de cobro no coincida con el mes natural (desde el día 1 hasta el último día del mes) sino que en función de la bandera de tu tarjeta (Visa, Mastercard, AMEX, etc.) tendrás una fecha de cierre diferente.

Supongamos que la primera fecha de corte es un 20 de julio. Quiere decir que el primer cierre mensual será el 20 de agosto.

El cobro suele encontrarse entre el día 1 y el día 10 de cada mes por lo que si suponemos los días 1, todas las compras que hayas hecho desde el día 21 de Julio hasta el día 20 de agosto pasarán a cobrarse el día 1 de Septiembre.

Entendido esto, es importante darse cuenta de que los movimientos que hiciste los últimos 10 días de Julio los estás devolviendo justo un mes después sin pagar intereses por ello.

Con este método y las fechas comentadas, el Banco te financia sin coste los últimos 10 días de cada mes teniéndolo que devolver transcurrido todo el mes siguiente.

Esta es una importante ventaja de las tarjetas de crédito, puesto que para algunas compras, el banco nos está prestando dinero durante más de un período y así ganamos unos días de financiación sin pagar ningún  intereses.

Esta operativa resulta especialmente interesante en épocas de navidades, gastos escolares, vacaciones y, en general, aquellos momentos en los que el gasto se nos dispara.



CUOTA PERIÓDICA

Esta es la preferida por el Banco porque te financia a un coste elevado.

Con esta fórmula, tu gastas lo que quieres dentro del límite de crédito concedido y lo irás devolviendo cómodamente según una de estas modalidades: 

     Cuota Fija: Esto quiere decir que pactas una determinada cuantía con el Banco y cada mes pagarás únicamente ese importe independientemente de lo que la uses.

Hay que tener muy en cuenta que con esa cantidad estás pagando intereses y capital. Es decir, si pagas 50 euros mensuales por tu tarjeta, el banco primero se cobra los intereses y lo que sobre será lo que destine a disminuir la deuda que tengas acumulada.

     Porcentaje: Esta fórmula te permite seleccionar como importe mínimo mensual un porcentaje del total pendiente

Es idéntico al anterior en cuanto al pago de intereses por lo que el Banco pone un mínimo del 3%. Como es habitual un 2% de intereses, solo estarías amortizando un 1% mensual por lo que tu deuda va creciendo rápido, especialmente si sigues usándolas periódicamente.

Estas dos fórmulas son muy peligrosas si no se controla el uso de la tarjeta. He visto a muchas personas llegar al límite y necesitar ampliarlo por haberse acostumbrado a un nivel de gasto extra. Cuando esto pasa, y como viví hace años, se entra en una rueda de difícil salida. Aunque es cierto que  en momentos puntuales si tenemos una necesidad pueden ayudarnos sin tener que acudir a un préstamo y dar explicaciones de las motivos.



Imagino que conociendo las formas en que puedes utilizar este tipo de tarjeta tendrás mayor interés por incluirlas o mantenerlas dentro de tu sistema de gestión personal. Las ventajas que nos ofrecen son muchas si hemos hecho bien los deberes previos: conocemos nuestro presupuesto periódico y gestionamos nuestros impulsos de compra.  

Para quienes parten de una experiencia financiera básica, aprender a usar las tarjetas es un entrenamiento fantástico que puede servirnos de puerta para comenzar una sana gestión de nuestras finanzas personales. 

Si tienes cualquier duda, comentario o como yo has tenido alguna experiencia interesante con las tarjetas, me encantará leerte en los comentarios.

Javier Gómez Herrero.



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